Desgracias del fenómeno El Niño

Efectos climáticos del Niño
(Credits D.Ducros)

Seco
Caliente
Húmedo
Tornado

 

La sequía afectó a Indonesia y a Papua-Nueva Guinea; numerosos incendios destruyeron más de 2 millones de hectáreas de bosque. Los daños fueron evaluados en 4400 millones de dólares, con numerosas víctimas debido a las enfermedades y a la malnutrición.
Las costas de Ecuador y del norte de Perú tuvieron un periodo lluvioso, recibiendo entre 350 y 775 mm de lluvia en diciembre de 1997 y enero de 1998 (15 veces más que la media anual). Las lluvias provocaron inundaciones, crecidas repentinas, deslizamientos de tierra, así como la destrucción de numerosas vías, casas y culturas. En Perú, los daños fueron evaluados en 3600 millones de dólares. Cientos de personas perecieron, y fueron detectados numerosos casos de cólera y de malaria.
Un tiempo excepcionalmente cálido en África austral provocó un descenso de la mitad de la recolecta de maíz en Zimbabwe, es decir, una pérdida de 130 millones de dólares. El episodio de El Niño afectó a las recolectas de cacao de la Costa de Marfil (15% menos). Sin embargo, desde finales de agosto de 1997, el mercado bursátil anticipaba el fenómeno y el precio del haba alcanzaba los 1900 dólares por tonelada, su mayor valor desde 1988.
Credits Cane and al., 1994

Credits Noaa
Las pesquerías se ven fuertemente afectadas por El Niño: año catastrófico para los países costeros suramericanos (Ecuador, Perú) en los que los recursos económicos recaen mayormente sobre la pesca de anchoas. A lo largo de Santiago de Chile este periodo es, sin embargo, propicio para la pesca de sardinas, cuyas zonas predilectas son las cálidas y se acercan a las costas.

La zona de precipitaciones y ciclones se desplaza hacia el centro del Pacífico. La actividad ciclónica se reduce sobre El Caribe y un invierno más bien suave se instala sobre una parte del continente Norte Americano y sobre Japón.


Credits Nasa