La tierra en movimiento

Los resultados obtenidos por Doris durante sus diez primeros años han hecho de éste un sistema de referencia para la orbitografia de precisión, indispensable para las aplicaciones oceanográficas de altimetría. Doris ha sabido sacar provecho de su red única de estaciones y su capacidad de localización precisa para responder a las necesidades de la geodesia y de la geofísica.

Medir la deriva de continentes

La superficie terrestre está constituida por placas tectónicas que se desplazan muy lentamente las unas respecto a las otras. Estos desplazamientos son responsables de los temblores de la Tierra. La precisión obtenida con Doris durante varios años permite seguir estos movimientos horizontales imperceptibles. Gracias a los datos Doris se ha podido medir, por primera vez, la rotación de la placa antártica y un acercamiento de las placas africana y eurasiática de 2 cm por año.

Vigilar el nivel de los océanos

El ascenso del nivel de los mares debido a un eventual recalentamiento climático tendría consecuencias desastrosas para una gran parte de la población mundial. La vigilancia de los océanos constituye actualmente una prioridad a la que contribuyen varias técnicas.
Los datos Doris, asociados a los del altímetro de Jason-1 y a las medidas de los mareógrafos, instrumentos sumergidos que miden la altura de los mares, aportan informaciones pertinentes sobre este tema de actualidad.

Evaluar las variaciones verticales estacionales del suelo

En invierno, en el Norte, la capa de nieve es tan pesada que provoca un hundimiento del suelo. Este movimiento se manifesta en los ínfimos desplazamientos verticales de las estaciones Doris, las cuales remontan cuando la nieve se funde. Estas deformaciones minúsculas de la corteza terrestre, de una amplitud anual de algunos milímetros, eran muy difíciles de estudiar hasta la fecha. También pueden estar relacionadas con la humedad del suelo y con la presión atmosférica: su observación interesa pues a los climatólogos.

Calcular con precisión los parámetros de la rotación de la Tierra

  

 (Credits GRGS).

La rotación de la Tierra se ve afectada por irregularidades. Su velocidad de rotación varía y el planeta "oscila" muy lentamente alrededor de su eje de forma continua. Estos "movimientos del polo", situados en un cuadrado de aproximadamente 20 metros de lado, pueden ser seguidos hoy en día gracias a Doris con una precisión mayor a medida que el número de satélites aumenta.

Participar en el sistema de referencia internacional

Desde el siglo XVIII, cada nación ha emprendido la creación de su propia red geodésica mediante la colocación de terminales sobre su territorio, para formar una malla. En Francia, los topógrafos del Instituto Geográfico Nacional han realizado recientemente una versión modernizada. Con la aparición de las técnicas de geodesia espacial, una red ha podido ser definida a escala mundial y constituirá de ahora en adelante un sistema de referencia terrestre internacional de gran precisión (ITRF). Desde 1994, las medidas Doris participan en su mantenimiento. El conjunto homogéneo de las estaciones Doris ha permitido densificarla hasta llegar a completar la cobertura del Hemisferio Sur.

Seguir la posición del centro de gravedad de la Tierra

El centro de gravedad de la Tierra no está fijo, sino que evoluciona en el interior de un cubo de 1 cm de lado en función de ciertas redistribuciones de masa en la superficie del planeta. Éstas tienen por origen el desplazamiento de las masas oceánicas, la humedad del suelo, el peso de la capa de nieve o el volumen de las capas freáticas... Doris mide, en el transcurso de las estaciones, estas variaciones milimétricas que afectan al cálculo de la órbita.